Secretaria Técnica de Drogas supervisó traslado y posterior destrucción de 2.8 toneladas de droga incautada en varios operativos
Cerca de 2.800 kilos de droga (clorhidrato de cocaína, marihuana y heroína), producto de más de 1400 operativos contra el microtráfico, fueron trasladados desde Guayaquil para su destrucción, conforme disposiciones judiciales. Este proceso que culminó la noche del sábado 17 de junio, contó con la supervisión directa de Ledy Zúñiga Rocha, secretaria Técnica de Drogas.
“A través de la política, que hemos denominado de bodegas vacías, buscamos destruir inmediatamente toda sustancia que sea decomisada, así no existe el riesgo de que éstas retornen a las calles, de esta manera no sólo aportamos a prevenir el consumo de drogas, fortalecemos la seguridad ciudadana”, afirmó la Secretaria de Estado.
El traslado del alcaloide, incautado en las provincias de Guayas y Manabí, se realizó en coordinación con los ministerios de Defensa e Interior, además de efectivos policiales del Grupo Especial Móvil Antinarcóticos (Gema). Las sustancias sujetas a fiscalización se movilizó en un convoy de seguridad hasta una gasificadora de gestión ambiental para su inmediata destrucción.
El proceso que contó con el acompañamiento permanente del juez que emitió la orden de destrucción, a fin de legitimar el procedimiento, inició con el pesaje de las sustancias, posteriormente, de forma aleatoria, se efectúo una prueba reactiva, e inmediatamente se procedió a la incineración.
“A través de la política, que hemos denominado de bodegas vacías, buscamos destruir inmediatamente toda sustancia que sea decomisada, así no existe el riesgo de que éstas retornen a las calles, de esta manera no sólo aportamos a prevenir el consumo de drogas, fortalecemos la seguridad ciudadana”, afirmó la Secretaria de Estado.
El traslado del alcaloide, incautado en las provincias de Guayas y Manabí, se realizó en coordinación con los ministerios de Defensa e Interior, además de efectivos policiales del Grupo Especial Móvil Antinarcóticos (Gema). Las sustancias sujetas a fiscalización se movilizó en un convoy de seguridad hasta una gasificadora de gestión ambiental para su inmediata destrucción.
El proceso que contó con el acompañamiento permanente del juez que emitió la orden de destrucción, a fin de legitimar el procedimiento, inició con el pesaje de las sustancias, posteriormente, de forma aleatoria, se efectúo una prueba reactiva, e inmediatamente se procedió a la incineración.





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